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La "paradoja cognitiva" de las personas con el Síndrome de Asperger, por Eduardo Riol Hernández (bio en blog)

 

Fuente: pexels.es. Fotógrafa: Sharon McCutcheon

Hoy, 18 de febrero, se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger, (SA) un trastorno generalizado del desarrollo incluido en la categoría diagnóstica de los trastornos del espectro autista.

 Las personas con SA comparten características con otras formas de autismo, pero disponen de lenguaje verbal, con sus peculiaridades, y poseen una capacidad intelectual media o incluso superior. De ahí que, a veces, también se considere que tienen una "discapacidad invisible", dado que sus problemas no son tan evidentes en un primer momento, a diferencia de lo que ocurre con otro tipo de déficits.

Parafraseando la guía “Un acercamiento al Síndrome de Asperger: una guía teórica y práctica” elaborada por la Asociación Asperger España con el asesoramiento técnico del Equipo Deletrea:

" (...) La presencia de una inteligencia media que caracteriza a la mayoría de las personas con SA puede llevar a infravalorar las dificultades y limitaciones con las que estas personas se encuentran en la vida diaria.

Poseer un cociente intelectual normal o superior no garantiza el desarrollo de una vida autónoma y satisfactoria. Cada vez se pone más énfasis en el concepto de inteligencia emocional o social, para designar aquella "inteligencia" que no es valorada en las pruebas estandarizadas y que es fundamental para la consecución del éxito personal, académico y profesional. Este tipo de inteligencia engloba capacidades tan importantes como la empatía, el juicio social, la capacidad de persuadir o negociar, etc. Para explicarlo con un ejemplo, ser capaz de almacenar gran cantidad de información o mostrar una excelente memoria para las fechas no son de gran ayuda a la hora de detectar si un compañero nos está engañando.

Es muy frecuente que los alumnos con SA presenten fracaso escolar (sobre todo a partir del segundo ciclo de Secundaria), fracaso difícil de entender si nos limitamos a valorar el CI. Las actitudes perfeccionistas de muchos chicos con SA, que llevan a una lenta ejecución de las tareas, las dificultades atencionales,  la desmotivación, la dificultad para comprender conceptos abstractos, las limitaciones a la hora de organizar las tareas o la mala estimación y planificación del tiempo son sólo algunos de los factores que limitan enormemente su éxito académico.

Por otra parte, en el mundo laboral las características inherentes al síndrome también obstaculizan su éxito profesional. La escasa comprensión de las normas implícitas que rigen el funcionamiento de una empresa, la escasez de habilidades empáticas, la mala administración y organización del tiempo, la presencia de comportamientos considerados extravagantes por los demás, dificultan la vida profesional de estas personas. El CI, considerado de manera aislada, es un mal predictor del éxito académico y profesional (...) "

Un caso particular que podemos encontrar con relativa frecuencia es el de personas con Asperger con altas capacidades que no pueden suplir su falta de habilidad en otros ámbitos tan importantes como el desarrollo socioafectivo y psicomotriz. Encontramos, por ejemplo, casos de jóvenes con una memoria y una expresión verbal excepcionales, a los que -sin embargo- cuesta comunicarse de una manera adaptativa, debido principalmente a importantes carencias en asertividad y empatía, falta de inteligencia emocional, rutinas compulsivas, rigidez mental, etc., que complican sobremanera sus opciones de integración en la sociedad.

 Las familias de personas con estas características reportan sus frustraciones, confusión, baja autoestima y alteraciones del estado de ánimo (cambios bruscos de humor, bloqueos…), que afectan a todos en casa. Pueden llegar a ser muy absorbentes, restando tiempo de atención o dedicación a los demás en el hogar y fuera del mismo.

 Algunas de las principales estrategias de intervención, siguiendo la pauta de la guía arriba citada, consistirán en:

-      Asegurar un ambiente estable y predecible, evitando cambios inesperados, lo que les proporciona sensación de seguridad.

-    Ayudarles a organizar su tiempo libre, evitando la inactividad o la dedicación excesiva a sus intereses especiales.

-    Enseñar de manera explícita habilidades y competencias que por lo general no suelen requerir una enseñanza formal y estructurada (como habilidades básicas de interacción social).

-   Priorizar objetivos relacionados con los rasgos nucleares del SA (dificultades de relación social, limitación en las competencias de comunicación y marcada inflexibilidad mental y comportamental).

-   Incluir los temas de interés para motivar en el aprendizaje de nuevos contenidos, a modo de gratificaciones o recompensas.

-  Prestar atención a los indicadores emocionales para prever y prevenir posibles alteraciones en el estado de ánimo.

-  Evitar en lo posible la crítica y el castigo, enfatizando más los factores motivadores antes mencionados.

El egoísmo y la soberbia -a menudo pedante- que exhiben algunas de estas personas en determinadas circunstancias y contextos, las hacen antipáticas a nuestros ojos. No debemos confundirnos: se trata de personas que necesitan ayuda para aprender a interpretar las claves sociales y emocionales que les permitirán desenvolverse de un modo más satisfactorio para ellas mismas y su entorno. Además, tampoco sería justo olvidar las cualidades positivas típicas de este colectivo, como su sinceridad, su conciencia moral, su perseverancia...

 En suma, podemos concluir que resulta una tarea ardua ayudar a una persona con Asperger a integrarse sin que se vea forzada a reprimir e incluso anular su espontaneidad como estrategia para pasar desapercibida. En esta misión perseguimos lograr un difícil equilibrio entre la adaptación y aceptación social de las personas con SA y la preservación y el respeto a su identidad y su singularidad. Ello pasa por el fomento de la sensibilidad de la sociedad (familia y comunidad) acerca de las personas con Asperger, haciendo una labor sistemática de divulgación e implementando políticas educativas, sociales y sanitarias que promuevan el desarrollo de programas de intervención adecuados.

 

 

 

 

2 comentarios:

  1. Muchas gracias Eduardo, veo reflejado a mi hijo. Es muy importante dar a conocer, las particularidades de las personas con SA,normalmente se les malinterpretar y trata injustamente.

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  2. Gracias a ti. Hay mucho camino por recorrer. Espero que tu hijo siga mejor. Un abrazo para toda la familia.

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